12/8/09

¿Qué hacemos con Terry Gilliam?

Además de saludarle educadamente cuando nos lo encontramos vagabundeando por las calles de Madrid deberíamos pensar en qué deberíamos pensar sobre su particular filmografía.

Pero es tan difícil decidirse con tanta cal y tanta arena (¿y quién puede decir que es mejor de ambas materias, o más útil, o más bello, o menos malo?)

Y sin embargo y pase lo que pase: siempre es tan, tan agradable caer bajo su hechizo...

3 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Nada de manicomios, por favor.

Anónimo dijo...

Perdón, ¿De qué calle usted cumple con Terry?

Cristinuka dijo...

Dígale usted el nombre de la calle, Mr.Sach, que a mí me da la risa... :P