19/2/09

Postales de invierno, Myspace y la crisis de los 30

Es lo que tiene la posmodernidad: hasta las novelas vienen con Myspace. Eso sí, si 'Postales de invierno' se hubiese publicado cuando tocaba, en la década de los 70, ni Myspace ni pollas. Pero es que ya vamos por el siglo XXI.
Los Beatles también pasan frío

Este relato sobre el desencanto de la generación que siguió a la del Verano del Amor, y que fue escrito en tan sólo 3 semanas, desgrana las peripecias de un funcionario a punto de entrar en la treintena que se debate entre amar a una mujer casada de la que está colgado o a una anodina compañera de oficina que se muere por sus huesos. Mientras sobrelleva como puede los problemas de los que le rodean: su mejor amigo está en paro, su madre está loca, su hermana sale con un gilipollas... La estoicidad de Charles, el prota, recuerda a la de 'El extranjero' (salvando las distancias). Y su vida, a esa máxima de Sartre, "El infierno son los otros".

Un estilo austero y directo, muchos diálogos (sobre todo telefónicos) y unos personajes con los que logramos identificarnos hacen que 'Postales de invierno' se lea con facilidad e interés. Otra cosa es que la lectura deje huella. En mi opinión, lo que lastra la historia son unas situaciones repetitivas y tediosas y un final precipitado y tontísimo.

'Postales de invierno' fue el debut de la norteamericana Ann Beattie, desconocida por estos lares pero, según cuentan, un nombre importante en las letras norteamericanas de los últimos 30 años. Su irrupción en el mercado literario español lo tiene todo para epatar a los culturetas: aparece en el catálogo de Los Libros del Asteroide, uno de los más bonitos y selectos del panorama patrio, un prólogo del ubicuo Rodrigo Fresán (de verdad, ¿qué le dan los americanos a este hombre?) y un Myspace lleno de clásicos a cargo de Bob Dylan, los Beatles, Billie Holiday, Connie Francis, Donovan, Janis Joplin o Lou Reed, todos ellos citados en la narración. Así, este libro se convierte en un acontecimiento para los seguidores acérrimos de la cultura pop. Sea lo que sea eso.