12/12/12

Canciones para escuchar antes del fin del mundo III - Tom Courtenay - Yo La Tengo

Todos tenemos momentos de nuestras vidas que recordamos con especial cariño, y por supuesto si te gusta la música muchos de ellos girarán en torno a ella, como el primer CD que te compraste, la primera cinta que pirateaste (si ya tienes cierta edad), el primer grupo al que viste en directo, o ese concierto que fue especial por todas las cosas que se juntaron ese día. En mi caso, siempre recordaré que el primer CD que tuve, y el primero que hubo en mi casa, porque nos acababamos de comprar nuestro primer equipo de música con CD, lo compré con mi padre y fue el 'Vitalogy' de Pearl Jam, con esa presentación tan especial.

Pero hoy, voy a hablar de ese concierto especial: cuando vi por primera vez a Yo La Tengo, era un grupo al que seguía desde hacía años pero nunca había tenido la oportunidad de ir a un concierto suyo. Por suerte unos meses antes, por mi cumpleaños, si no recuerdo mal, me regalaron la entrada. Así que tocaba verles, y fue una de esas experiencias inolvidables, estuvieron más de dos horas tocando, repasaron prácticamente todas sus mejores canciones, y dieron un concierto apoteósico, en el que todo el público presente se contagió de cómo estaban ellos disfrutando encima del escenario. Recuerdo sobre todo tres momentos, cuando tocaron "You Can Have It All", con coreografía incluida, cuando sonaron los acordes de la sintonía de Los Simpsons y el final con Ira por encima del público cantando "Big Day Coming", con su micro en una mano y sus maracas en la otra.

Para mi, enamorado de Yo La Tengo desde ese momento, si hay una canción de ellos que habría que escuchar sin duda alguna antes del día 21, es "Tom Courtenay", porque me parece que es una de esas canciones que conjugan muy bien las dos caras que, para mi, siempre han tenido Yo La Tengo, esa parte con esas grandísimas melodías, junto a su otro yo, el lado ruidoso y distorsionado. Y además es una de las canciones más disfrutables de su directo.




Por supuesto les he visto muchas más veces después de ese día, y les volveré a ver el 5 de marzo en La Riviera, si realmente no se acaba el mundo, pero ninguna será como aquella noche de primavera en Aqualung, el día que me quedé completamente prendado para siempre de este trío.