24/2/09

Penélopez Cruz, the girl from Alcobendas

Alcobendas. Una vez trabajé en esta localidad madrileña. Y, claro, al tardar una hora en llegar todos los días, enseguida me pareció un lugar aborrecible. Viajar hasta allí me parecía similar a los viajes de los judíos a los guetos, aunque en este caso, un gueto de oficinistas.

Hete aquí que esa localidad fría, desapacible, inhóspita, se convirtió en un lugar mítico, casi mágico. No hay duda de que la ceremonia de entrega de los Oscar es algo así como la cristalización de los sueños de millones de durmientes que, por una noche, sueñan con los ojos abiertos. Y todas las criaturas que lo pueblan son seres imaginarios que no podrían existir en el mundo real. ¿De verdad alguien espera encontrarse por la calle con Brangelina? ¿Con Hugh Jackman? ¿Con Amy Adams?


Por eso es hermoso, a la par que inquietante, descubrir que uno de esos seres, Penélope Cruz (¡nuestra Pe!) nació y creció en Alcobendas. Y, aunque haya pasado a otro plano de la existencia, se sigue acordando de su patria chica. Y a mí la gente que se acuerda de su patria chica me puede. Enhorabuena, bonita: gracias a ti, Alcobendas está más cerca de convertirse en leyenda.