




Aunque encontré un modo de consolarme: Raúl Querido. Escuchar una y otra vez su 'Blas EP', íntegramente dedicado a la política me hizo sentir mejor, porque, si no podemos cambiar España, al menos podemos odiar a sus dirigentes.
En 'Blas EP' me salen hasta 5 jitazos: 'Sostres, Sostres', dedicada al inefable columnista del mundo, 'Rosa Díez tiene un blog', sobre la confusa ideología de la ex-socialista (ni para limpiarse el culo en papel digital), 'La misma mierda es', que he escuchado 50 veces en las últimas 48 horas, 'Vota a derecha', que despliega la amplia oferta de partidos a los que podemos votar los españolitos, y, sobre todo, 'Oh, querido alcalde'. Le sufriremos a perpetuidad, pero no tenemos por qué contener lo que pensamos de él.
Raúl, Querido, si es contigo, ¡qué vuelva la canción protesta!